14 de julio de 2015

Análisis a Todas las hadas del reino por Laura Gallego García

Hey, ¿Qué tal todo lectores?
Bien pues, primero que  nada debería decir que esta entrada debería haberla hecho hace como dos semanas, pero por azares del destino (flojera, cosas de la escuela y sutff) no había podido empezarla por nada del mundo.
En fin, ¡ya es verano! Sientan la brisa veraniega en sus rostros, salgan a tomar un poco de aire fresco, coman chocolate indiscriminadamente sin sentirse culpables por ello ¡hagan lo que quieran por Cristóbal Colon que nadie los juzgara!
Y ahora si, una vez que he terminado con ese mensaje motivacional, empecemos con lo que posiblemente han venido a leer y es mi critica/reseña/opinión/análisis de la nueva igual no tan nueva obra de la reina Laura Gallego.
Contraportada:
Camelia es un hada madrina que lleva trescientos años ayudando con gran eficacia a jóvenes doncellas y aspirantes a héroe para que alcancen sus propios finales felices. Su magia y su ingenio nunca le han fallado, pero todo empieza a complicarse cuando le encomiendan a Simón, un mozo de cuadra que necesita su ayuda desesperadamente. Camelia ha solucionado casos más difíciles; pero, por algún motivo, con Simón las cosas comienzan a torcerse de forma inexplicable…
Primer párrafo del libro:
“La reina observó con atención a la muchacha. Ella enrojeció y clavó la mirada en las puntas de sus gastados zapatos. El príncipe, a su lado, hacía heroicos esfuerzos por mostrarse sereno y seguro de sí mismo. Pero tragó saliva cuando su madre volvió sus ojos inquisitivos hacia él.”
Último párrafo del libro:
“Spoiler Así, cuando el zorro saltó hacia la espesura, Camelia lo siguió; y ambos se fundieron con el bosque, dos criaturas mágicas que daban la espalda a los mortales para vivir en su propio mundo encantado por toda la eternidad fin del spoiler.”
*Este libro fue leído como parte de la lectura del mes de junio del Club de Lectura Online en el que estoy participando click aqui para conocer más detalles sobre este y su creadora.
Bien ahora sí, empecemos
La verdad es que no creo que esto termine siendo una “reseña” en sí, sino más bien un análisis en cualquier caso.
Laura es conocida porque la mayoría de sus libros se centran en mundos fantasiosos, plagados de magia y dirigidos hacia un público meramente juvenil. Este libro no es la excepción por su puesto.
Tuve que leérmelo en pdf porque las editoriales mexicanas aun no lo publican por aquí, y no sé si eso afecto un poco el hecho en como “lo digerí”
Verán, la historia en si se disfruta, está plagada de referencias a cuentos clásicos de hadas propios de los hermanos Grimm y contiene un ritmo adecuado.
Básicamente nos cuenta la historia de Camelia, un hada madrina que se desvive por mantener felices a sus ahijados, lo cual genera que se vuelva un personaje un poco tedioso mientras se lee, es lo que se diría un personaje que logra estresarte. La mayoría de las personas con las que hable del libro concordamos en una cosa; la Camelia que conocemos en la primera mitad del libro es desesperante y la Camelia que conocemos en la última mitad del libro es irreconocible. Sencillamente, creo yo, que lo que salva el libro sin duda no es este personaje, sino la historia en sí misma y la mayoría de los personajes secundarios.
La verdad es que no creo que Laura haya logrado una gran obra como con Donde los arboles cantan (por citar un libro suyo), pero es que para mí este libro me dejo un poco indiferente.
Pasemos a los demás personajes.
Camelia tenía varios ahijados, y de todos ellos pudimos conocer un poco. La verdad es que con cada uno de ellos siento que Laura quiso remarcar conductas juveniles/infantiles que están muy presentes en la actualidad, como una forma de hacernos reflexionar un poco sobre todas esas cosas que exigimos que se nos den y que nos han hecho día con día avaros; y eso se lleva un punto a favor.
El ahijado más importante en la historia es Simón, un chico de unos diecitantos años que es mozo de cuadra y se enamora de una princesa que es heredera al trono de un reino muy importante… una historia un tanto cliché que termina desencadenando tragedias por todos lados. En sí, Simón no comienza siendo ahijado como tal de Camelia, es decir, él era el protegido de otra hada madrina amiga de esta llamada Orquídea, que al final termina dejándole el amadrinamiento del chico a Camelia.
En si Simón es un personaje que resulta insufrible en algunas ocasiones, y no es porque se lo proponga, sino porque es más terco que nada… y muchas de sus decisiones terminan ocasionando el “trágico” destino que el termina sufriendo (no se asusten, no es del todo malo), pero después de todo, es un personaje humano, un personaje que alcanza un grado de madurez visible al final del libro y que hace que después termines sintiendo pena por él y por todo lo que habría disfrutado en su vida aunque después recuerdas que él tuvo la culpa y se te pasa. Camelia empieza a desvivirse tanto en su caso que pronto olvida a sus demás ahijados, ocasionando que una serie de eventos terminen por hacer que estos dejen de querer contar con su ayuda.
Un personaje que destacar aquí es Ren, un Ancestral (un tipo de criatura poderosa con poderes sobrenaturales), que sencillamente ha robado mi corazón. Verán, Ren ese tipo de personajes entrañables cuyo ingenio y sentido del humor hace que le tomes cariño. Es descrito como un muchacho/hombre con cabello pelirrojo que puede transformarse en zorro (¿o tal vez es al revés?) y, aunque al principio es presentado como alguien que anda a sus anchas y que no le importa nada, conforme avanza el libro descubrimos su faceta más vulnerable,  y para el final podríamos decir que se convierte en un personaje un tanto frágil. Ren es amigo de Camelia y es un elemento que permite que el libro no se vuelva tan tedioso de leer en algunas partes. Lo único que me queda por decir es que yo sufrí mucho por el después de la mitad del libro y es que dioses, no entiendo cómo es que ella (no mencionare el nombre porque si no será spoiler) pudo ser tan tonta como para no darse cuenta de que Ren era quien de verdad la quería.
Otro personaje que hay que rescatar aquí es Rosaura, ahijada de Camelia y quien es también un elemento fundamental para el desenlace del libro. A Rosaura la conocemos de niña al principio y para el final la vemos como una mujer ya adulta; ella es rescatada por Camelia a principios del libro  y posiblemente haya sido una versión de la Cenicienta mientras era una niña. En sí, nunca tenemos un desenlace para ella a lo largo de todo el libro, lo que me causo un poco de pesar porque en si fue uno de los pocos personajes entrañables de la historia.
Ahora volvamos con Camelia. Sinceramente, este personaje evoluciona de una manera impresionante pero al mismo tiempo muy a la carrera. Para el final del libro esta irreconocible; deja de ser aquella hada madrina preocupada por todo y se convierte en alguien frio y distante, alguien completamente diferente a lo que era el personaje al inicio. No sé si me gusto este cambio o no, pero Laura juega muy bien con el papel bipolar de “hada madrina/bruja malvada” que adquiere Camelia, lo cual muestra una vez más que Laura es capaz de hacer giros en la historia muy épicos
Durante todo el libro transcurre un periodo de tiempo de unos quince años, por lo que muchas de las cosas que leemos al principio ya no se encuentran al final; y lo que hace también que a mi parecer, este sea uno de los libros más crudos y un tanto melancólicos que Laura ha escrito.
Muchas de las cosas que suceden durante las últimas cien páginas me mantuvieron siempre expectante y con los ojos pegados a las páginas. Sinceramente, hubo demasiados momentos en los que no podía concebir otro giro en la historia que solucionara las cosas de una vez por todas. Además, Laura hace un buen trabajo haciendo que muchas de las acciones y rumbos que toman los personajes al final del libro sean completamente coherentes, ya que podemos entender el dolor de estos personajes y estar totalmente de acuerdo con las decisiones que toman.
Una de las cosas que me gustó mucho de este libro es que rompe con los “esquemas” que tenía Laura a la hora de la escritura, y es que, este libro (a diferencia de otros suyos) contiene más de 14 capítulos como es costumbre, y la mayoría de ellos tienen una extensión indefinida (puedes toparte con algunos de tres páginas o más y otros que apenas abarcan uno) lo cual hace que a pesar de ser una lectura larga, se vuelva refrescante y amena. Además, la mayoría de las historia independientes que ahí se desarrollan terminan entrelazándose unas con otros y llegando a un final, es decir, nada queda suelto, la mayoría de los personajes consigue un desenlace a su historia.  
A pesar de que no es uno de los mejores libros de Laura a mi criterio y contiene uno que otro cabo suelto, sí que lo disfrute mucho y sinceramente se los recomiendo para que se formen su propia opinión sobre este.
Si me ha leído hasta aquí ¡enhorabuena! Si no… lo entiendo, esto me quedo muy largo.
Espero sus comentarios más abajo. Si es que ya lo leyeron ¿concuerdan conmigo? Y sino ¿le darán una oportunidad?
Recuerden que esta es solo mi humilde opinión y están  en total libertad de formarse la suya propia
Yo me despido por aquí y espero y nos leamos pronto.
Dasvidanya!
~Natalie
Psss… AQUI hay una serie de datos curiosos sobre el libro, por si quieren saber mas